¡Genial, otro sabado en casa!
¡Genial, otro sábado en casa! Si es que esto de ser opositora es un autentico coñazo. Y eso que ahora no puedo quejarme porque el lunes dejaré de ser opositora y becaria (vale, tampoco es para reírse así), para convertirme en opositora y currante. No es que me guste trabajar, entiéndeme, pero tal y como están las cosas conseguir un trabajo, un buen trabajo con un horario mejor todavía, es como para tirar cohetes. Pero el caso es que, por un lado, siento ganas de gritar de ilusión y, por otro, siento ganas de gritar sin más. ¿Qué por que? Pues porque me gustaría poder disfrutar de esto como es debido, quiero decir que ahora que por fin tengo un trabajo de verdad, me gustaría poder llegar a casa después del curro y disfrutar de mi tiempo libre, que digo yo que ya me está tocando. Sí, eso sería genial, poder tirarme en el sofá después de comer y simplemente hacer lo que me apetezca. Podría leer todos los libros que tengo amontonados en la mesita de noche, apuntarme de una vez a esas clases de pintura, disfrutar mas de mi sufrido novio y de mi loca gata Julieta, o volver al gimnasio para darle a mi culo la oportunidad de recuperar su estado natural. Pero no, ¡TENGO QUE ESTUDIAR!

Ya, si ya lo se, me quejo de vicio…pero es que además de ser opositora y currante, también soy muy quejica, ya me irás conociendo si es que decides volver por aquí, claro esta.
El caso es que es sábado y estoy en casa cansada, aburrida y sola, bueno sola no, con Julieta, pero la tía esta dormida como una ceporra. Debería estar estudiando, claro, de hecho no se si mi sentido de la culpabilidad me dejara acabar y publicar este post, o si tendré que correr a sentarme delante de la montaña de apuntes y leyes que invaden mi escritorio, antes de poner punto final a estas líneas para así apaciguar mi culpa. Bueno, a lo que iba, que es sábado sabadete y mis planes se han ido al garete. Verás, resulta que hoy tengo un mal día, bueno, en realidad no malo sino tonto, pero que muy muy tonto, de esos en los que no consigues hacer nada bien, así que decidí darle un respiro a mi cabeza loca para disfrutar de una noche tranquila de peli y palomitas con mi pareja, y dejar los apuntes hasta mañana a las 9:00 h que será cuando suene el dichoso despertador…¡que si, que si, solo hasta mañana, lo prometo! Pero a última hora mi sufrido novio tuvo que salir corriendo rumbo al trabajo, como no podía ser de otra manera, y yo me quedé compuesta y sin novio como se suele decir. ¿Ves? Ya lo estoy haciendo otra vez, si es que lo mío es quejarme…
Sea como fuere, lo cierto es que es sábado, no tengo plan y aquí estoy, comenzando esta especie de…¿diario? sin saber muy bien porque ni hasta cuando, pero mientras dure, andaré por aquí, quejándome, eso seguro…

asda dijo
asdasd
4 Octubre 2009 | 04:36 AM